ThingLink

martes, 29 de noviembre de 2016

PAOLA UGAZ: "El Sodalicio no quiere reconocer que falló"


El sonado caso del Sodalicio de Vida Cristiana ha desatado múltiples opiniones al respecto, por un lado están quienes apoyan a los victimarios y exigen justicia para ellos y sus familias; y por otro lado se encuentran los miembros que no quieren ver lo que ha sido expuesto a la sociedad. Presentamos la entrevista realizada a la periodista Paola Ugaz, principal colaboradora del libro "Mitad monjes, mitad soldados" (Pedro Salinas).



Entrevista a Ugaz por: Karla Moscoso y Diego Pachas
Edición por: Alma Rodriguez

CASO SODALICIO: Principales involucrados



Infografía por: Karla Moscoso

lunes, 28 de noviembre de 2016

CUANDO DIOS NO MIRA: El caso Sodalicio desde el principio.

Tan solo dos meses habían pasado desde que comenzó el año 2014 cuando una polémica columna de opinión se publicó en un reconocido diario peruano causando una fuerte repercusión social. Una dura revelación en contra del Sodalicio de Vida Cristiana (en adelante SVC) revelaba lo cerca que estuvo este columnista de ser una víctima más de los abusos cometidos por esta sociedad de vida apostólica.

Cuando tenía apenas 9 años, el actor y columnista de La República, Jason Day, contó cómo a tres días de celebrar la primera comunión fue separado de su grupo por un cura quien no hacía más que incomodarlo acercándose más de la cuenta, tomándolo de la mano mientras jugaba con sus dedos y haciéndole preguntas personales sobre su familia y amigos. Por suerte, Day no estuvo ajeno a la situación y pudo librarse de algo que hubiese cambiado el rumbo de su vida. No todos corrieron con la misma suerte que tuvo el actor; sin embargo, esta historia demuestra que nadie estaba libre de sufrir un trauma como el que muchas personas sufrieron. Day fue uno de los primeros en denunciar públicamente este hecho y sirve como punto de partida para contar la historia de la búsqueda de justicia de cientos de víctimas que sufren hasta ahora por el trauma que les causó el Sodalicio de Vida Cristiana, quienes, ‘en nombre de Dios’, abusaron de ellos. 

Cuatro años antes, en el 2010, el periodista Pedro Salinas, ex miembro del SVC y autor del libro ‘Mitad monjes, mitad soldados’, que es de donde viene la historia que estoy a punto de contarles, se reunió con un viejo amigo suyo del SVC a quien no veía hace mucho tiempo con la excusa de poder mantener una conversación sobre la próxima renuncia de Luis Fernando Figari, líder máximo del Sodalicio, al cargo de superior general del mismo. Lo que Salinas no sabía, era que esa conversación sería, en realidad, una revelación. El tema de conversación giraba en torno a que la beatificación de Germán Doig, el número de dos del Sodalicio hasta su muerte en 2001, había sido frenada debido que no había alcanzado el grado de ´virtudes heroicas’, tal como había sido declarado oficialmente. La verdadera razón de que no se haya dado la beatificación de Doig era mucho más fuerte y tenía que ver con casos de abuso sexual. ¿Cómo sabía Salinas que su amigo le decía la verdad? Pues, en ese momento, ya no estaba hablando solo con su amigo, sino con una víctima más de estos abusos. La historia que le contó era muy fuerte y desgarradora. Doig lo engañaba enseñándole “ejercicios de transferencia de energía” en donde aprovechaba para abrazarlo y besarlo, afirmando que se trataba de algo natural, pero la parte más fuerte fue cuando Doig le pidió que lo penetrara a modo de “experimentación para ayudar a otros aconsejados”, causándole un trauma permanente. La historia fue un golpe duro para Salinas quien, en ese momento, decidió seguir investigando y contactando a más víctimas del Sodalicio para conocer sus historias y, por ello, decidió contactar a Paola Ugaz, también periodista, para que lo ayude en el resto de la investigación que se narra en las páginas del libro que mencione al iniciar este párrafo. 

En octubre del 2015, Salinas presenta el libro ´Mitad monjes, mitad soldados’, el cual reúne treinta testimonios de ex miembros del Sodalicio que fueron víctimas de abusos tanto físicos como psicológicos por parte de Luis Fernando Figari y otros miembros del SVC. A raíz de la publicación de este libro, Pablo Sánchez, el fiscal de la Nación, abre una investigación de oficio contra Figari, Germán Doig y Daniel Murguía por delitos de contenido sexual, y la dejó en manos de la 26 fiscalía, a cargo de la doctora María del Pilar Peralta. La investigación se llevó a cabo a fines del 2015 pero no trascendió debido a la muerte de Doig, a que Murguía ya había sido procesado, y absuelto, por un delito similar y que los delitos de abuso sexual ya habían sido prescritos, puesto que se habían dado en la década de los ochenta y principios de los noventa. 

Sin embargo, posterior al cierre de las investigaciones, en el 2016, cinco ex miembros del Sodalicio (José Enrique Escardó, Martin Lopez de Romaña, su hermano Vicente López de Romaña, Oscar Osterling y Pedro Salinas), deciden acudir a Benites, Forno y Ugaz Abogados para presentar una denuncia penal en contra de la cúpula fundacional del Sodalicio. El 10 de mayo del presente año, presentan una denuncia ampliatoria a la 26 fiscalía en contra de Figari, Jaime Baertl, Virgilio Levaggi, José Ambrozic, José Antonio Eguren, Eduardo Regal, Óscar Tokumura, Erwin Scheuch, acusándolos de tres delitos: secuestro, lesiones graves psíquicas y asociación ilícita para delinquir, organización criminal.

El Sodalicio tiene miembros que son parte de la élite limeña y cuenta con mucha influencia a nivel internacional, por lo que las esperanzas de que el caso prospere son escasas. Por el momento se espera el fallo respectivo, para que se haga justicia por todo el daño que esta ‘asociación religiosa’ ha causado.

Crónica por: Juan Pablo Peña

CRONOLOGÍA: CASO SODALICIO



Infografía por: Karla Moscoso

SODALICIO: Imagen y semejanza de Luis Fernando Figari.

El Sodalicio de Vida Cristiana tiene a sus miembros fundacionales afrontando serias denuncias por parte de ex miembros de dicha asociación. Pudimos conversar con Camilo Clavijo, abogado de las cinco víctimas que se atrevieron a llevar el caso frente a la justicia del mundo real, fuera de los tribunales eclesiásticos.

***

¿Cómo es que surgió este proceso legal? ¿Cómo se abrieron las denuncias? ¿Cómo es que después de tantos años, alguien dijo “yo quiero denunciar”? 

Todo el proceso legal, se inicia a raíz de la publicación del libro ‘Mitad monjes, mitad soldados’, de Pedro Salinas y Paola Ugaz. Este libro se publicó a finales del año pasado y es un libro que recopila una serie de testimonios de víctimas del Sodalicio con nombres anónimos. No sé si fue el mismo día o al día siguiente de la presentación del libro que el fiscal de la nación, Pablo Sánchez, sale a la prensa y dice que él va a investigar los hechos. Como eran hechos que tenían que ver con temas delictivos, tenían indicios de delitos, la fiscalía puede abrir una investigación de oficio. No es necesario que uno vaya y denuncie ante la fiscalía, sino que la fiscalía, porque es el titular de la acción penal, puede decidir por ella abrir una investigación, y eso fue lo que hizo.

Pablo Sánchez, el fiscal de la nación, ordenó que se abra una investigación, la cual cayó a la 26 fiscalía, que está a cargo de la doctora María del Pilar Peralta, y ella abrió una investigación en base a los hechos que se comentaban en el libro y también una investigación dirigida contra Figari, contra Germán Doig y contra Daniel Murguía por delitos de contenido sexual, pero sin identificar a ninguna víctima concreta. Entonces, esta investigación inició a finales del año pasado y, durante lo inicios de este año, se fue llevando a cabo, pero tenía un problema porque: 1) Germán Doig se murió en el 2001, 2) Daniel Murguía ya había sido procesado, condenado en primera instancia y fue absuelto por la corte suprema por un delito relacionado a tocamientos indebidos o tentativa de violación sexual a un menor de edad y, además, no habían identificado a víctimas concretas; de hecho, esta fue la crítica que hizo el abogado de Figari porque la investigación se basaba en testimonios que se veían en el libro y, si ustedes revisan el libro, dice Santiago o Mateo, pero no hay nombre concretos; y 3) el problema de la prescripción, esos delitos de abuso sexual ya habían prescrito  a esta fecha porque habían sido cometidos en los 80’ o principios de los 90’, entonces para las víctimas que habían dado su testimonio en el libro, esto iba a ser una exposición por gusto porque no iban a poder llegar a ningún fin debido a que el delito ya estaba prescrito.

Es así que acuden a nosotros cinco ex miembros del Sodalicio que son José Enrique Escardó, Martin Lopez de Romaña, su hermano Vicente López de Romaña, Oscar Osterling y Pedro Salinas. Ellos se contactan con nosotros y les proponemos una conversación y presentar una denuncia penal dirigida directamente contra la cúpula fundacional del Sodalicio, entonces luego de revisar información y conversar con ellos, el 10 de mayo de este año, nosotros presentamos una denuncia ampliatoria ante la 26 fiscalía contra Figari, Jaime Baertl, Virgilio Levaggi, José Ambrozic, José Antonio Eguren, Eduardo Regal, Óscar Tokumura, Erwin Scheuch y los que resultan responsables por tres delitos: secuestro, lesiones graves psíquicas y asociación ilícita para delinquir, organización criminal.

Hablando un poco de la defensa, sabemos que se han presentado pruebas y testimonios, ¿qué es lo que han respondido los denunciados?

Esta es una organización estructurada de manera vertical y que la cúpula fundacional y Figari, que es el líder máximo y el fundador, tiene un control sobre todos los miembros de la organización, entonces hemos denunciado secuestro porque, poco a poco, se va privándote de tu libertad y voluntad para que tú puedas decidir qué quieres hacer con tu vida o no. Lo que ellos dicen, por ejemplo, es a los dieciocho años me firmaron un papelito diciendo yo quiero ser sodálite, aceptame, y esa es la prueba de tu voluntad, pero ignoran que han venido trabajando desde hace varios años, desde que tú tenías doce años o trece años, en un sistema de captación.

Luego, por el tema de las lesiones graves psíquicas, es porque justamente este formateo que te hacían, ha derivado en muchas lesiones psíquicas que tienen ahora ex miembros y, sobre todo, nuestros clientes. Muchos han pertenecido a esta organización por dieciocho años, veinte años, quince años, en el que solamente dedicaban su vida y su tiempo a las tareas que les dejaban los superiores e, incluso, había un séquito de personas destinadas únicamente a atender a Figari, a lo que a él se le antojara y, como era el líder, tenía una vida llena de lujos a pesar de que se le exigía a los demás miembros que sean modestos, que no tengan propiedades. Esto ha generado lesiones psíquicas a los ex miembros que han salido y han tenido que acudir a especialistas, psicólogos y psiquiatras para poder superar este pase que han tenido.

Finalmente, el delito de asociación ilícita, por el que nosotros denunciamos que la cúpula fundacional del Sodalicio, se organizó de manera tal, para cometer estos delitos de secuestro y lesiones graves; y es que tanto Figari como los demás superiores que ejercían algún cargo de autoridad, tenían un plan ya concebido de que iban a captar a distintos alumnos de determinados colegios para ingresarlos al Sodalicio y tenerlos o como sirvientes o como piezas para que la organización siga creciendo. De hecho, esta organización que se fundó en el 71, el día de hoy tiene presencia en varias partes del Perú, tiene presencia en el extranjero y mueve muchísimo dinero.

El tema de los colegios es bastante importante. Como dices, es una organización consolidada y sabemos que los colegios de los que están a cargo, sobre todo aquí en Lima, son colegios caros, grandes e influyentes, ¿qué pasará con los colegios en todo este proceso? ¿Van a restringir el acceso, van a cerrar los colegios o qué va a suceder? ¿O simplemente todo se limitará a las personas que han sido denunciadas?

La responsabilidad penal, es individual. Si tú cometes un delito, la única persona que responde por ese delito eres tú, no puede responder tu hermano, no puede responder tu papá, no pueden responder tus hijos, solo puedes responder únicamente tú. Entonces, esta es una denuncia que ha sido dirigida contra estas personas concretas. Esto todavía está en un nivel preliminar, esto tiene que pasar por un juez, por un juicio, por una sentencia, en caso de que lleguemos, esto se apelaría y tendría que haber otra sentencia más, pero si es que se llega a una sentencia condenatoria contra estas personas, responden ellos como personas individuales. En el caso del delito de asociación ilícita, si es que se logra determinar la existencia de este delito, podrían haber consecuencias como la disolución del Sodalicio. La ley establece que aquellas organizaciones que tú hayas utilizado para cometer delitos, como en este caso, y que se compruebe de que hay delito, la consecuencia sería la disolución. 

Entonces, ¿es probable que se disuelva el Sodalicio?

Como te digo, ahorita estamos en el primer nivel del caso, entonces primero deberíamos llegar a un proceso penal para ver qué tan cerca podemos llegar o no a una sentencia condenatoria. Ojo que el Sodalicio, como tal, no tiene todas las propiedades a su nombre, el Sodalicio tiene distintas ramificaciones de asociaciones civiles u otras empresas que tienen a su nombre inmuebles o colegios, entonces puede que se disuelva el Sodalicio o puede que las otras asociaciones que tengan no sean alcanzadas por esta medida.

¿Qué pruebas o qué argumentos faltan y son contundentes para que se dé un paso más en este proceso?

Nosotros presentamos la denuncia luego de que salió el informe de la Comisión de ética que fue convocada por el propio Sodalicio y en el informe se ve de forma clara y contundente de que hablan de una cultura ajena a los principios de la iglesia católica y claramente violatorios de los derechos humanos, hablan ellos de anulación de libertad, anulación de voluntad y es algo muy cierto que fue lo que a nosotros nos llevó también a presentar esta denuncia. Dicen que estos hechos tienen que ser investigados por las autoridades respectivas, las cuales son el Foro Civil, el Ministerio Público y el Poder Judicial. Es una idea que en el Perú, que es un país totalmente conservador y muy ligado a la iglesia católica se pierde porque piensan que si una persona vinculada a la iglesia comete un delito, esto simplemente lo tiene que ver un foro eclesiástico y está alejado del foro civil, entonces esta denuncia también está sustentada en lo que ha recogido la Comisión de ética, que por información que hemos tenido, han pasado entre ochenta y cien personas que son víctimas de ex miembros y víctimas del Sodalicio. Es un montón de personas, sabiendo que hay más que no han acudido.

¿Qué otros aportes puede generar este informe? ¿Qué partes pueden servir como prueba?

Nosotros en la denuncia citamos varias partes del informe. Sobretodo ese sometimiento psicológico, que tenían los miembros del Sodalicio y es clarísimo cuando hablan de anulación de libertad, voluntad individual, lo que te da esta idea es que no eran personas libres dentro de la organización. Por eso, que denunciamos el delito de secuestro, porque desde la época temprana del adolescente ya venían con esta ideología que le estaban inculcando y no era una decisión voluntaria, ni siquiera del hecho de ingresar a la misma organización y dentro de esta, estas prácticas se volvían más fuertes. Incluso, la comisión de ética habla de servidumbre y esclavitud moderna, un concepto mucho más fuerte. Pero, da entender que no existía libertad y los testimonios que nos han dado nuestros clientes es clarísimo. Ellos llegaban a la casa de formación y tenían un programa ya establecido por los superiores. Te levantabas a las seis de la mañana, luego hacías ejercicio.  De inmediato a rezar, después tomar desayuno, estudiabas, después el almuerzo, entrenamiento y finalmente ir a dormir. Todo estaba programado por los sodálites y se te despoja de tu capacidad de decisión.

¿Cuál es la sentencia esperada para Figari y los demás miembros acusados?

Lo más grave es el delito de secuestro el cual tiene una pena máxima de 30 años. Si logramos comprobar y logramos obtener una sentencia condenatoria podrían cargar toda la pena máxima. Aunque aclaro que aún el caso se encuentra en una situación preliminar. En el caso menos favorable, sería la fiscalía que indique que no hay un delito penal y pida archivar el caso. Ahora, sí es rescatable la valentía de los denunciantes en contactarnos e iniciar un proceso judicial por la vía civil, debido a que era algo insólito e inusual en el país. Nunca había ocurrido antes. Cualquier delito cometido por algún miembro de la iglesia siempre se trataba de tapar o desistir de la denuncia con el propósito de evitar un escándalo. En nuestro caso, sí se decidió presentar la denuncia contra miembros de la cúpula fundacional. Una denuncia penal.

¿Los denunciados esperan más que una sentencia máxima o también piensan pedir alguna reparación civil?

El informe final de la comisión de ética señala que las víctimas de los abusos tiene que ser resarcidas y tiene que haber una compensación por los daños. Sin embargo, el Sodalicio solo ha recompensado una que otra víctima, pero no por la comisión de ética sino por dos funcionarios extranjeros que vinieron a formar otra comisión de investigación para el Sodalicio. Ellos no esperaban un documento tan fuerte como este. Por eso, han tratado de pasarlo por agua tibia y luego contrataron a una ex N° 3 del FBI y un funcionario irlandés para que vuelvan a entrevistar a las víctimas e iniciar un nuevo proceso de indemnización.

¿ La reparación implica solo dinero?

Sí, dinero y un tratamiento psicológico. Pero, esto ya es una relación entre privados. Estos llegan a una transacción, se firma ante un notario  y el Sodalicio se encargará de reparar los daños. 

¿Ustedes se esperaban que el informe de la Comisión de Ética fuese tan contundente?

No, nadie esperaba que esto saliera tan fuerte y tan contundente. De hecho, Pedro (Salinas) nos comentaba acerca de la reacción del Sodalicio ante un posible juicio penal con la contratación de funcionarios extranjeros . Pedro afirmaba que sería lo mismo de siempre. Sin embargo, uno de nuestros clientes me llamó y me dijo: Léete ahorita el informe con cierto positivismo. Al terminar de leerlo, efectivamente era algo que calzaba muy bien con nuestra tesis de denuncia. Entonces, no era lo que esperábamos y mucho menos lo que esperaba el Sodalicio. 

La comisión también informó que Figari  sea efectivamente sancionado y sacado del Sodalicio, pero hasta ahora no ha ocurrido nada formal. Moroni se pronunció hace unos meses afirmando que declaraba culpable a Figari de los abusos cometidos y considerándolo persona NO grata para las cámaras. Sin embargo, Figari aún vive en una de las zonas más exclusivas de Roma  en un departamento perteneciente al Sodalicio y estos lo siguen protegiendo de alguna manera.  

¿ Usted cree que Figari aún mantiene una relación con el Sodalicio? ¿ Lo están protegiendo de alguna manera?

Por supuesto, Moroni lo declara culpable de todos los cargos, sin embargo todo esto es de ‘la boca para afuera’. Figari sigue siendo aún mantenido por el Sodalicio. A pesar de ya no ser el superior general, Figari hasta ahora ejerce algún cierto grado de poder en la organización. El Sodalicio es una organización fundada por Figari y hecha a imagen y semejanza de él. Figari ha implantado la ‘obediencia’ en todos sus miembros. Además, el debe tener información clasificada que pueda ‘tumbar’ de alguna manera  a los demás miembros. A pesar de que hay una exigencia para excluir definitivamente a Figari, por ahora no hay ninguna reacción del Sodalicio. Incluso, la misma fiscal y nosotros (los abogados) hemos tenido que viajar hasta Roma para tomar su declaración hecha en Roma. Y todo esto debido a sus problemas de salud, se dice que tiene cáncer y está con el proceso de quimioterapia en Italia. El Vaticano le había impedido que viaje y con sus declaraciones en Roma, Moroni también le dijo que no viniera. Este tipo de situaciones jamás se habían visto.

¿Figari tiene mucho poder tanto en el Sodalicio como en el Vaticano?

Por supuesto, un informe de La República y El Comercio indicaron el número de visitas y de quienes recibía Figari en Roma. La lista eran nombres de alto rango dentro del Vaticano y con bastante poder político. Acuérdense que acá nos estamos enfrentando a una organización que tiene miembros de la élite limeña y presencia a nivel nacional e internacional y que tiene diferentes empresas con el capital necesario para afrontar un juicio de tal magnitud. De hecho, los denunciados han conseguido abogados muy buenos. Entonces, es un litigio complejo.

La repercusión social que causan este tipo de denuncias. En tu opinión personal ¿Qué tan importante ha sido que salgan estas personas a denunciar y cuestionar algo que ya está tan impregnado en la sociedad como es la ideología católica?

Muy aparte de que esto me parecía una injusticia total y claramente me indignaba lo que había sucedido, consideré que era un caso histórico para la sociedad peruana, que está siempre muy ligada al catolicismo. La iglesia católica en el Perú tiene bastante poder de decisión sobre la gente. Históricamente, cuando una persona ligada a la iglesia católica cometía un caso similar al ocurrido no se iba a la fiscalía o al poder judicial a pesar de ser un delito grave. Todo se veía por el foro eclesiástico para evitar cualquier tipo de sanción. Las sanciones eran tales como llevar toda una vida de penitencia o rezar todos los días. Cuando lo justo era una sanción penal. La repercusión social ha sido bastante fuerte y mucha gente está enterada del caso. De hecho, una encuesta de Ipsos en el que indica que el 47% de la gente conocía del caso y el 96% de personas sostenía que Figari debía ser juzgado en el Perú.  Entonces, si hay una idea o cambio de juzgar de manera diferente a los religiosos.

***

Entrevista por: Moscoso, Pachas, Peña y Rodriguez
Transcripción por: Diego Pachas y Juan Pablo Peña
Edición: Alma Rodriguez

jueves, 24 de noviembre de 2016

UN DOLOR QUE NO PRESCRIBE

Quiero empezar agradeciendo. Gracias Pedro Salinas, Paola Ugaz y gracias a todos los que buscan siempre la verdad.

Me detengo justo antes de leer los testimonios, con conciencia de lo que viene y tan solo deseo que al terminar no exista en mí ningún rastro de odio. El mundo no lo necesita.
Me planteo muchas preguntas cuando trato de comprender qué pasa por la mente de las personas al momento de cometer atrocidades contra otros. Me gustaría saber cómo es que existen quienes pueden dormir con tranquilidad después de humillar al otro.

Existe en nuestro país, probablemente a unas pocas cuadras de tu casa o de la de algún amigo, una organización vertical que 'en nombre de Dios' comete delitos que van desde el maltrato psicológico hasta el ultraje sexual. Alrededor del mundo se establecen distintas casas, colegios y parroquias que albergan a jóvenes que poco a poco van abandonando a sus familias, amistades, anhelos y aspiraciones; jóvenes que viven un infierno con la idea de llegar al cielo. El Sodalicio de Vida Cristiana, la organización religiosa que hoy carga con innumerables denuncias y escándalos, posee un poder social, político y económico que asusta.

Pedro Salinas en su libro "Mitad monjes, mitad soldados" describe la historia del Sodalicio y recoge testimonios de ex miembros que sufrieron abusos por parte de las cabezas de la organización. Como periodista y ex sodálite, el trabajo que Salinas realiza en esta obra es ensordecedor. Es inevitable sentir decepción al final del libro, es incómodo y frustrante saber que allí nada es ficción, que las denuncias existen, que no todas las víctimas han levantado su voz y que aún muchos casos se están dando. Los abusos deben denunciarse, los implicados deben ir a la cárcel, los delitos cometidos contra una sociedad que se lanza a las garras de una doctrina que los traiciona deben ser sancionados y no prescritos. El sufrimiento de las víctimas no tiene fecha de vencimiento.

Por años se han encubierto las faltas cometidas dentro de los centros religiosos, se ha acusado de traidores y mentirosos a quienes tuvieron el valor de denunciar las faltas, a las víctimas se les ha exigido pruebas y a los victimarios se les dio compasión. No hablamos de un caso aislado, el Sodalicio no es la única organización que arrastra maltrato y pederastía. ¿Cuánto más delitos en nombre de Dios estamos dispuestos a soportar? ¿Cuántos otros jóvenes y niños tendrán que vivir en el horror? No pido deshacernos de la idea de un Dios misericordioso, no quiero que se juzgue a todo el que confiese ser creyente o religioso; tan solo pido pido justicia. No podemos creer en una sociedad moderna si aún no nos decidimos a eliminar la idea de incorruptibilidad eclesial.

Crónica por: Alma Rodriguez

martes, 22 de noviembre de 2016

COLABORADORES

Estudiantes de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas. Facultad de comunicación y periodismo. Creemos firmemente en el derecho social a la información y la libertad de interpretación que existe a partir de las pruebas brindadas, de este y todos los casos que ataquen a cualquier miembro de nuestra sociedad.

Att. Moscoco, Karla; Pachas, Diego; Peña, Juan Pablo; y, Rodriguez, Alma.